Tener dudas es normal. Casi todas las mujeres las tienen, incluso las que salen de la consulta con todo clarísimo.
Como profesional médica dedicada desde hace décadas a la ginecología y el IVE he acompañado a cientos de mujeres en este proceso y quiero compartir contigo cómo es este proceso y decirte que no lo vas a vivir sola.

Si eliges un aborto farmacológico en Almería, una parte del proceso la vas a hacer en tu casa. Primero pasas por nuestra clínica. Hacemos tu historia clínica y una ecografía, valoramos contigo qué técnica te conviene más (y lo que tú deseas va siempre por delante) y te explicamos cada paso.
Después, la segunda parte del tratamiento, con misoprostol, la haces en casa siguiendo esas indicaciones.
A los 15 días vuelves a revisión. Ahí comprobamos por ecografía y por cómo han evolucionado tus síntomas que el aborto se ha completado.
Para muchas mujeres, estar en casa es un alivio: más intimidad, más calma, su sofá, sus cosas. Otras eligen este método porque todo lo que huele a «bata blanca» les da miedo. Las dos razones son válidas.
Pero estar en casa no significa estar sola.
Una mañana de llamadas
El 25 de agosto de 2026 vivimos algo que lo explica mejor que cualquier teoría.
Una paciente de Ginealmería estaba haciendo en casa la segunda parte del tratamiento y su marido nos llamó varias veces a lo largo de la mañana.
La primera vez fue antes de empezar, para contarnos cómo se iban a organizar la medicación y los analgésicos.
Luego llamó para decirnos que ella ya se había tomado el tratamiento. Más tarde nos avisó de que tenía náuseas. Y después, de que había vomitado. Al rato, de que se encontraba mejor. En otra llamada nos contó que tenía escalofríos y 37 ºC. Y en la última, que su mujer estaba bien y se sentía mejor.
Fueron muchas llamadas. ¿Había un problema en todas? No.
Necesitaban contarnos cómo iba todo, confirmar que lo estaban haciendo bien y, sobre todo, sentirse acompañados.
Él mismo nos lo dijo: poder hablar con nosotras aquella mañana les dio seguridad y tranquilidad.
A veces cuidar consiste en eso: en estar al otro lado del teléfono.
Por qué recomendamos estar acompañada
Nuestra recomendación es sencilla. Si el tratamiento continúa en casa, procura tener cerca a alguien de confianza. Puede ser tu pareja, como en este caso, o tu madre, tu hermana, una amiga o cualquier persona con la que te sientas cómoda.
No lo decimos porque estemos esperando una complicación. Lo decimos porque, acompañada, el proceso pesa menos. Esa persona puede ayudarte con:
- Apoyo emocional en un momento que puede removerte muchas cosas.
- Compañía durante las horas que dura el proceso.
- Ayuda práctica si tienes dolor, náuseas u otras molestias.
- La tranquilidad de saber que hay alguien cerca.
- Una llamada a nuestro equipo si tú no puedes o no te apetece hacerla.
Y ojo: quien acompaña también puede tener miedo y dudas. Por eso, como demuestra el caso del 25 de agosto, es muy útil que también pueda llamarnos.
Las dudas no se acaban en la consulta
En la primera consulta resolvemos muchas preguntas. Pero algunas aparecen después, ya en casa, cuando el proceso empieza de verdad: ¿es normal este síntoma?, ¿qué hago si vomito?, ¿cuánto voy a sangrar?, ¿cuándo tengo que preocuparme?
Otras veces no hay ninguna duda. Solo hace falta que alguien te confirme que todo va bien.
Para eso dejamos abierta siempre una línea telefónica.
Una llamada de unos minutos puede resolver una duda. O puede servir simplemente para que alguien te diga: «Esto que te está pasando es lo que te explicamos».
Esa tranquilidad también es atención sanitaria.
La atención no termina cuando sales de la clínica
Una IVE no es solo un procedimiento o una medicación. También es informarte, escucharte, resolver tus dudas y acompañarte. Y cuando el aborto farmacológico sigue en casa, todo esto cuenta todavía más.
Por eso, antes de irte, tienes que saber cómo va a ser el tratamiento, qué puedes esperar y en qué situaciones debes llamarnos. En nuestras recomendaciones tras un aborto tienes esa información a mano. Y tienes que saber que, al otro lado del teléfono, hay profesionales que conocen tu caso.
El acompañamiento no sustituye a la atención médica. Pero la hace más humana.
Cada mujer vive la interrupción del embarazo a su manera. Lo que queremos en Ginealmería es que, además de recibir una atención profesional y segura, te sientas informada, escuchada y acompañada.
Llevamos 30 años haciéndolo en Almería, también a través del Servicio Andaluz de Salud.
Si vas a hacer parte del tratamiento en casa, no estás sola.
Cuenta con tu gente y cuenta con nosotras. Llámanos al 950 27 67 01 siempre que lo necesites.
Preguntas frecuentes sobre el aborto farmacológico en casa
¿Qué parte del aborto farmacológico se hace en casa?
La segunda parte del tratamiento, con misoprostol. Antes tienes una consulta en la clínica con historia clínica y ecografía, donde te explicamos cómo hacerlo. A los 15 días vuelves a revisión para confirmar que el aborto se ha completado.
¿Puedo hacer el aborto farmacológico sola en casa?
Puedes, pero en Ginealmería recomendamos que, siempre que sea posible, estés con tu pareja, un familiar, una amiga o cualquier persona de confianza. No porque vaya a surgir una complicación, sino porque acompañada el proceso se vive con más tranquilidad.
¿Puedo llamar a la clínica durante el tratamiento en casa?
Sí. Dejamos una línea telefónica abierta para que puedas consultar cualquier duda o simplemente confirmar que todo va como te explicamos. También puede llamar la persona que te acompaña.
¿Qué síntomas puedo tener al tomar el misoprostol en casa?
Es habitual tener sangrado más abundante que una regla, cólicos, náuseas, vómitos, diarrea, escalofríos o sensación de fiebre. Suelen ser pasajeros. Si algo te preocupa, llámanos.
¿Cómo se sabe si el aborto farmacológico ha funcionado?
Con la revisión a los 15 días, en la que comprobamos por ecografía y por la evolución de tus síntomas que el aborto se ha completado.
¿En qué puede ayudarme la persona que me acompaña?
Puede darte apoyo emocional, hacerte compañía durante las horas del proceso, ayudarte si tienes dolor o náuseas y ponerse en contacto con nuestro equipo si lo necesitas.
Dra. Francisca García Gallego
¿En qué puede ayudarme la persona que me acompaña?
Puede darte apoyo emocional, hacerte compañía durante las horas del proceso, ayudarte si tienes dolor o náuseas y ponerse en contacto con nuestro equipo si lo necesitas.
Si te preocupa el dolor o la hinchazón de tus pechos después de una IVE, ponte en contacto con Ginealmería.
• Teléfonos de contacto: 950 276 701 | 609 692 669
• Dirección de la clínica: Calle José Artés de Arcos, 4 (Galería), Almería
• Contacto: Pide tu cita aquí
Tu salud ginecológica es lo primero. ¡Te esperamos en nuestra clínica en Almería!
Dra. Francisca García Gallego


