En Ginealmería durante el año 2014 interrumpieron el embarazo 63 mujeres de 16 y 17 años y en 7 casos no informaron a sus tutores. Un 0,52% del total de mujeres que abortaron  en 2014 en nuestra clínica.

Sonia está a punto de cumplir los dieciocho años, le faltan tres semanas, se ha hecho un test de embarazo porque no le venía  la regla  y le ha salido positivo, no se lo esperaba porque toma la píldora, pero recuerda que ha tenido algún olvido.
Tiene claro que no quiere tenerlo, que está estudiando y piensa que es muy joven para tener un hijo, pero no sabe qué hacer, si ir ya a su médico o esperar a cumplir los 18. No se lo puede decir a su padre porque teme su reacción, sabe que no entendería que ella tuviera relaciones sexuales y menos que estuviera embarazada y que pensara abortar. Su madre con la que sí que tiene confianza está en tratamiento con antidepresivos  y  ansiolíticos por una grave depresión y no puede decírselo, pues teme que empeore su situación. Le agobia mucho esperar, quiere terminar cuanto antes con la situación y al final decide acudir a su centro de salud y hablar con la trabajadora social que le asesora como lo puede hacer, la ley actual, permite a una mujer de mi edad, abortar sin informar a sus padres, cuando como me ocurre a mí, no puedo contar con ellos, por enfermedad y por la reacción violenta que puede tener mi padre y que a mí me llena de miedo.

El partido popular, aprobara el próximo martes día 14, en el pleno del congreso apoyado en la mayoría absoluta de la que hoy disfruta, un anteproyecto de ley por el que obligará a todas las mujeres de 16 y 17 años sin excepción a informar a sus padres o tutores y que ellos decidan si estas interrumpen o no su embarazo. Entonces habrá ” muchas Sonias” que no podrán abortar y  esta Sonia, tendrá que esperar  tres semanas de angustia, hasta cumplir los 18 años y nada cambiara, seguirá estando sola.
Son pocas, en Ginealmería como decíamos antes en 2014 fueron 7, pero muy vulnerables. Son inmigrantes solas en nuestro país, mujeres en desamparo, que pertenecen a familias desestructuradas, que temen ser víctima de violencia por diferencias ideológicas con sus padres, padre o madre enfermo…

A todas estas mujeres el cambio de ley, las desprotegerá y las condenara a sufrir violencia familiar, ser madres contra su voluntad o abortar dentro de la clandestinidad poniendo en riesgo su salud y su vida. Todo por un puñado de votos.

María Ramos
Trabajadora social.
Clínica Ginealmería.

Ginealmeria

Somos un equipo de profesionales especializados en la atención integral de la mujer con más de 25 años de experiencia. Expertos en interrupción de embarazo y sus técnicas específicas. Te ofrecemos los últimos métodos anticonceptivos, control de embarazo, vasectomía, himenoplastia, etc. Nuestra filosofía es que la mujer se sienta a gusto y bien atendida conjugando la técnica y la cordialidad en el trato.

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