En estos países, (y otros a nivel mundial), el peso de las religiones, católicas, evangélicas, islámica, etc., es tan notorio, que no deja lugar a dudas de, en qué manos quedan los Derechos Sexuales y Reproductivos del individuo. Por otro lado el Instinto Sexual, que mantiene la especie animal en equilibrio, en el ser humano parece que hizo aparición con Masters y Johnson, ya que el disfrute del sexo pasa por ser patrimonio del hombre y para la mujer queda el romance y la reproductividad, el placer sin culpa ni excusa es de la masculinidad, no de la mujer.
¿En qué sociedad no impera que el hombre puede exigir una futura esposa virgen, y en la esposa, su castidad?. La situación inversa no es muy aceptable ni tolerable.
Además en el caso de estos países, para disminuir el aborto, se debería pensar en disminuir los embarazos NO deseados, por lo tanto los gestores políticos deberían eliminar las barreras para que el pueblo controle su natalidad a elección, promocionando el acceso a la educación y los servicios de Salud Sexual Reproductiva y Preventiva, no se puede tener opciones si no se tiene la máxima información. La educación es necesaria, no solo para acabar con el aborto clandestino y de riesgo, sino para reducir la pobreza, el hambre, y conseguir el bienestar del individuo y la sociedad en su conjunto, ese derecho representa terminar con la injusticia de la desigualdad social.
“SI SABES LO QUE ES CORRECTO Y NO LO HACES, SE ES COBARDE” CONFUCIO.